Fotografía de Arquitectura e Interiorismo

Fotógrafo de Arquitectura en granada

fotografía de arquitectura e interiorismo

En sentido estricto, la fotografía de arquitectura e interiorismo no puede considerarse corporativa ni publicitaria cuando su propósito está más allá de la documentación de espacios y construcciones, o cuando tampoco está orientada a algún tipo de promoción empresarial, comercial, etc.
De hecho la fotografía de arquitectura y la de interiorismo son géneros fotográficos clásicos, como el paisaje, al que se asemeja en lo creativo, pues su propósito es componer imágenes bellas e impactantes con los elementos que el fotógrafo tiene ante sí. Aunque los materiales son distintos la sintaxis es la misma: líneas, equilibrios, perspectivas, luz, color, volúmenes, texturas, etc.

Es una fotografía creativa que juega con la estética, la funcionalidad y la belleza de los espacios construidos, así como las intenciones y el estilo de los diseñadores. El fotógrafo interpreta la obra del arquitecto o interiorista para crear su propia obra.
En este sentido, como obra artística esteticista, de igual modo que el paisaje, la fotografía de arquitectura o de interiorismo es totalmente apropiada para decorar las paredes de cualquier empresa o domicilio.

En esta web, en la que he clasificado los servicios fotográficos destinados a empresas en dos categorías, fotografía corporativa y foto publicitaria, puede deducirse que la decisión de incluir la fotografía de arquitectura e interiorismo en la parte corporativa ha sido debida más a razones prácticas que lógicas.
De cualquier modo, si en el contexto del reportaje corporativo de una empresa aportamos una serie de fotos de su arquitectura o interiorismo las convertimos de hecho en fotografía corporativa, tanto en cuanto van a apoyar claramente la imagen de marca de la empresa.

 

Caso distinto son las fotos de “interiorismo publicitario”, donde existe un objetivo comercial concreto, ya sea la venta de productos o servicios que se ofrecen en ese espacio o de la venta o alquiler del propio espacio fotografiado, como en el caso de las empresas inmobiliarias o de alquiler turístico.